Boletín Nº 23 – Febrero 2007
EDITORIAL
¡La satisfacción de cumplir!
No hay nada más motivador para mí que lograr que un cliente alcance los beneficios esperados de la ejecución de un proyecto. Eso es lo que como empresa nos hace vibrar, es nuestro objetivo final, ya que estamos convencidos de que si logramos entregar proyectos exitosos también nosotros seremos exitosos, y los hechos así lo demuestran.
El artículo central de la edición de nuestro boletín es definitivamente razón de orgullo para cada uno de los profesionales que trabajamos en AISL, ya que se trata de un proyecto de implementación del software de HighJump en una operación bastante compleja.
¿Cuántos proyectos de implementación de software no se terminan jamás o bien son eventualmente terminados pero con costos muchísimo mayores a los pactados con el proveedor y muchas veces con funcionalidad menor a la esperada?
No puedo dejar de destacar que en este caso nuestro cliente no canceló ni un centavo más de lo pactado y nosotros asumimos nuestro compromiso de llevar el proyecto a feliz término, entregando verdadero valor a nuestro cliente.
De eso se trata nuestra empresa, compromisos cumplidos a mínimo riesgo para nuestros clientes.
También en este boletín echamos un vistazo al quehacer internacional de AISL, como por ejemplo la incursión en el mercado estadounidense junto a HighJump y la puesta en marcha de nuestra filial brasileña, además de la cooperación con SDI en España para satisfacer los requerimientos de un nuevo cliente chileno. Estos tres casos ratifican el enfoque global de AISL, abierto al mundo para abordar los procesos logísticos con una visión macro e integradora.
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Patricio Berstein K.
Presidente AISL / SDI Industries /HighJump Chile
HighJump pasa prueba de fuego en temporada peak de Alifrut
Distribución de 3.068 toneladas de congelados, en un mes
Más de 3.068 toneladas de vegetales y otro productos congelados movió durante diciembre de 2006 Alimentos y Frutos S.A. sólo para el Mercado Nacional, en lo que fue la prueba de fuego para el software HighJump, encargado del control de la recepción, producción, envasado, almacenamiento y despacho en las tres plantas de la compañía, ubicadas en San Fernando, Chillán y Santiago.
Cabe señalar que diciembre es el mes peak para Alifrut en la distribución para el mercado nacional, con sus marcas Minuto Verde y Food Service, ambas líderes de mercado, y las marca de segunda línea retail La Cabaña. Además, fabrican marcas propias y representan a importantes empresas no vegetales, como Pizza Sibarita, Pescados del Pacifico, entre otras.
Según explicó Mauricio Tobar, Jefe de Logística y Planificación de Alifrut, en diciembre se duplica el despacho, en relación a los meses normales, sin embargo esto no causó problemas a la operación. “Un objetivo importante es satisfacer las crecientes necesidades del mercado, asociadas a los consumos de fin de año.
Afortunadamente, todo funcionó bien, hicimos incluso traspasos tipo cross docking, descargando la producción desde andén y embarcando de acuerdo a los pedidos de los clientes, sin perder el control y mejorando nuestro rendimiento de picking. Esto afianzó nuestra confianza en el software y en la relación comercial con AISL. De hecho, ya estamos pensando en nuevos proyectos, como tener un sistema de planificación de la producción y seguir entrelazando nuevas áreas de la compañía con HighJump”, señaló.
-¿Cómo se tomó la decisión de incorporar hace un par de años el software HighJump?
-Llevo once años en Alifrut y me tocó desarrollar en conjunto con la Gerencia General el área de planificación y logística. Si bien éramos una empresa líder en el área de congelados, no producíamos los volúmenes que manejamos ahora. De hecho, en los últimos cinco años hemos duplicado nuestra producción, tanto en lo que se refiere al mercado interno como a la exportación. Este crecimiento nos obligó a invertir en un sistema logístico, que nos ayudara a registrar almacenaje, movimientos y despacho, en el menor tiempo posible y con la mayor certeza. Actualmente tenemos tres plantas productivas, en Santiago, San Fernando y Chillán, y a partir de noviembre 2006 tenemos estas tres plantas totalmente integradas con HighJump, con lo cual podemos conocer rápidamente las existencias por ubicación, cantidad y calidad, logrando un manejo óptimo en toda la operación.
-¿En qué procesos está presente HighJump?
- El sistema empieza a funcionar desde el momento mismo en que el producto se recibe congelado, sin el formato de empaque final, el cual llamamos PSP. Esto nos permite conocer la ubicación exacta, asociada a la cantidad y calidad, además de registrar y conocer cada movimiento que el producto realiza en nuestras diferentes plantas y cámaras de almacenaje. Por otro lado, registramos también los diferentes ingresos de productos terminados de elaboración propia o de terceros, obteniendo de esta forma un 100% de control logístico de nuestro inventario. Este logro nos impulsó a tomar nuevos desafíos importantes, como por ejemplo aumentar la distribución de productos no vegetales de terceros junto a nuestros productos, ya que con HighJump podemos organizar, almacenar y distribuir en los mejores tiempos.
CAMBIO DE PROCESOS
-¿Cómo se hacía antiguamente este proceso?
-Anteriormente teníamos un sistema de inventario de orden contable, que permitía sólo asociar cantidad y tipo de producto almacenado. A esto se sumaban sistemas de control de ubicaciones manuales, lo que hacía poco productivas las operaciones como abastecer el envasado, reacción frente a solicitudes de despachos urgentes, optimización del recurso frío, etc., con una alta probabilidad de error de ubicación.
-¿Cuáles fueron los cambios registrados con la puesta en marcha del nuevo sistema?
-Como ya se ha mencionado, HighJump nos entregó ventajas importantes en almacenaje, ubicación y control del picking. Desde el punto de vista del almacenaje, tenemos un mejor control y aprovechamiento del espacio frío, y esto es muy importante, porque el espacio frío en Chile es muy caro. Otra ventaja es que nos permite conocer todos los movimientos de productos que nacen a partir de una familia de un vegetal específico. De un producto madre, por ejemplo choclo, Alifrut genera siete u ocho productos intermedios, los cuales a su vez generan siete a diez productos finales, diferenciados según mercados, calidad, grados de dificultad, etc. Sin HighJump hubiera sido imposible manejar esta gama de productos sin perder la trazabilidad, ubicación, cantidad y oportunidad. Además de esto, HighJump es un sistema logístico de distribución de clase mundial y eso está probado. Por ejemplo, en el mes peak de diciembre llegamos a mover 3.068 toneladas, lo que significó un importante movimiento de cajas pickeadas, lo que en otro tiempo hubiese sido muy difícil en su control manual.
-¿Este software les da posibilidades para seguir creciendo?
-Bueno, una ventaja es que tenemos la tranquilidad para embarcarnos en nuevas líneas productos congelados. Pensamos seguir creciendo en la distribución de productos de nuestra línea no vegetales, que se sumarían a nuestros actuales productos, como empanadas, papas pre-fritas, pizzas, comida china, etc. Y por qué no pensar en ofrecer incluso servicios de frío y servicios de distribución a nuestros clientes y a terceros, pues con HighJump podemos controlar cada negocio como una unidad diferente.
ASIMILACIÓN DEL SISTEMA
Pese a su total satisfacción con el funcionamiento actual del sistema, Mauricio Tobar recuerda en forma anecdótica que el proceso de transición y puesta en marcha no estuvo exento de inconvenientes. “Por haber sido los pioneros, cometimos errores por parte de ambos lados, AISL y Alifrut S.A., especialmente en la puesta en marcha. Teníamos el objetivo claro, de echar a andar el sistema, cueste lo que cueste.
Sin embargo, superada la etapa de puesta en marcha, frente a los resultados que tenemos hoy, no tengo para nada una mirada negativa del proceso vivido. Al contrario, creo que este proceso nos dio una rica experiencia, para enfrentar futuras mejoras o de software”.
-¿Como fue el apoyo en este período de AISL. Sus técnicos estuvieron presentes, se respetaron los costos, etc.?
-Sí, absolutamente. Trabajamos de la mano y las diferencias que tuvimos –si es que las hubo- fueron abordadas como en una familia, firme pero respetuosamente. Al final, nuestra relación salió fortalecida. De hecho, le pedimos a AISL que nos conectaran a HighJump una parte del proceso productivo que nos quedaba en el aire, como era la transformación del producto semielaborado en producto terminado. AISL hizo una extensión, que a través de una orden de trabajo asocia el consumo al resultado de ese producto, lo que en el fondo nos dio un control de envasado, midiendo trazabilidad y mejorando rendimiento.
-¿Y los trabajadores colaboraron en este proceso de instalación del software?
-Me llamó mucho la atención que el operario, de menor nivel de responsabilidad, no tuviera problemas para trabajar con una herramienta nueva de tecnología de punta. Teníamos miedo de que manifestaran temor y, por lo mismo, entorpecieran la puesta en marcha del proyecto. También queríamos evitar la rotación de personal y no perder la experiencia y conocimiento del negocio. Felizmente, al final fue al revés, ya que los operarios fueron los mejores aliados, entendieron rápidamente la lógica del sistema. Fue muy amigable para ellos, porque HighJump está pensado para un pickeador, un preparador de pedidos, o un gruero, individualmente, y esa es una ventaja que hay que explotar.
“El sistema me avisa los problemas”
Gonzalo Torres es uno de los operarios que se han beneficiado de los atributos de HighJump. Llegó a Alifrut en pleno proceso de instalación del software y le encomendaron la cuadratura de los sistemas, para controlar la coincidencia de los stocks en todos los productos y plantas.
“Todos los días ocupo HighJump. Reviso lo que hace la gente, si guardan bien los palets, si hacen bien los pedidos, si mueven el producto bien o fuera del sistema.
En mi computador puedo ver de inmediato si lo están haciendo correctamente”.
Y aunque reconoce que al principio le costó un poco acostumbrarse, asegura que “luego ha sido fácil operarlo, para mí y mis compañeros”.
Estrategia global de SDI también se aprecia en Chile
Filial española inició contactos para negocio con empresa local
Kees Frowein es holandés, pero trabaja como gerente de SDI España. Hace algunos días estuvo en Santiago, para reencontrarse con ejecutivos de una firma chilena de correo privado, que se interesaron en soluciones logísticas luego de conocer a SDI en una feria realizada en la Madre Patria. Vino a realizar la asesoría final y a traspasar el negocio a AISL, representante en Chile de SDI.
La historia es cierta y es un ejemplo más del enfoque global que utiliza SDI para sus negocios y para mejorar sus procesos, sobre la base del intercambio de experiencias entre sus filiales.
Respecto de los factores para obtener el éxito en un proyecto como el que se abordará en Chile, Frowein aseguró que hay una secuencia muy clara: “Primero, hay que entender muy bien al cliente y sus necesidades, ya que el proceso logístico nos dará las claves sobre lo que hay que hacer. Luego, debemos comprender nuestro producto y sus limitaciones, esto quiere decir que no se deben vender atributos teóricos que en la práctica no se obtendrán. Y, finalmente, hay que tener la libertad para tomar decisiones, lo que significa que si tenemos que cambiar algo porque hace feliz al cliente lo hacemos”.
Para este experto, no se puede comenzar un proyecto hablando inmediatamente de máquinas o de software. “Sólo entendiendo el proceso se puede proponer una solución, que va saliendo automáticamente, tanto en los componentes mecánicos, eléctricos y software. Evidentemente, no es fácil coordinar estos tres aspectos, pero nosotros ya tenemos la experiencia para saber como hacerlo”.
Frowein, como buen amante de los autos, disfruta explicando el éxito de SDI con metáforas del mundo tuerca. “Yo diría que nuestros productos y servicios son muy adecuados y tienen un precio razonable. Tratamos de dar una solución fiable, que dé retorno a la inversión. O sea, bajo riesgo, track record, etc. En terminología automovilística, algunos ofrecen 250 km/h y aceleración de 0-100 en 7,3 segundos. El tema es que para ir de la casa a la oficina que queda a tres kilómetros no se necesita un Ferrari. Es suficiente con un Audi, e incluso un Peugeot también sirve. Nosotros intentamos entender bien el negocio y no meter tecnología porque está de moda. Preferimos las soluciones probadas y no sobredimensionamos el proyecto”.
Por otro lado, el ejecutivo destacó el atractivo de España en estos momentos para los proveedores logísticos, especialmente en el ámbito de los retailers de vestuario. “España ha pasado de ser un mercado textil retail de producción a uno de importación. Ellos fabricaban para distintos países europeos, pero en los últimos 5 a 10 años se convirtieron en importadores y distribuidores. Con esto, los retailers comenzaron a requerir bodegas muy grandes, para almacenar los pedidos gigantescos que traen desde China, para luego hacer stockaje, picking y envío a tiendas. Entonces, estos retailers ya no pueden operar su cadena de suministro en función del comportamiento de las ventas en tienda, sino que deben hacer grandes pedidos, almacenarlos y luego vender lo que más puedan en la temporada”.
AISL inicia operaciones en Brasil
En Brasil no todo es Carnaval
Aunque por esta fecha Brasil es sinónimo de Carnaval y millones de personas son atraídas por este evento, existe un país paralelo en que la producción y los negocios no paran.
En ese país paralelo ha nacido AISL do Brasil, empresa liderada por Marcelo Bueno, quien ha asumido responsabilidad por el acelerado crecimiento de esta filial de AISL, ubicada en Campinas, el “Silicon Valley brasileño”, distante a 100 kilómetros de Sao Paulo.
El personero explicó que aún cuando no han finalizado todavía los trámites de legalización “no nos hemos quedado de brazos cruzados, y ya estamos trabajando con 3M para implementar el Warehouse Advantage de HighJump en dos empresas locales, además de promover la excelencia de AISL en soluciones para la cadena de suministros”.
Bueno confirmó que en Brasil se replicará el modelo de negocios que ha operado en Chile, teniendo como socios a SDI, LXE y HighJump, con sus respectivos productos y servicios.
Finalmente, el ejecutivo estimó que con las dimensiones del país y la diversidad de compañías, las oportunidades de crecer en Brasil están en manos de AISL. “En este momento uno de los temas principales para las compañías en Brasil es mejorar sus operaciones logísticas. Con la experiencia de AISL en la entrega de soluciones focalizadas en la ejecución y el retorno de la inversión, es sólo cuestión de tiempo para ser reconocidos como un proveedor ‘premium’ de soluciones para la cadena de suministros”, aseguró.
En resumen, a seguir trabajando y el Carnaval sólo por la TV.
AISL clavó su bandera en EEUU
Realizará instalaciones de HighJump
Igual que Neil Armstrong cuando puso la bandera americana en la luna, AISL clavó el estandarte chileno en pleno corazón de EE.UU. Claro que en sentido figurado y sin los ribetes de la hazaña espacial.
En fin, lo cierto es que AISL está muy cerca de convertirse en el primer socio extranjero de HighJump (a 3M company), en lo que se refiere a la instalación de software logísticos para clientes del mercado estadounidense.
Para estos efectos, Jean Nouzeilles, consultor de HighJump, lidera en Chile un equipo de cuatro profesionales, que ya están trabajando en un par de proyectos. El propio Nouzeilles está por estos días en su tercer período de pasantía en EE.UU., para consolidar la apuesta de AISL. “Estamos haciéndonos espacio para tener una entrada concreta y participación en el mercado norteamericano. Por un lado, tenemos en Chile un grupo de trabajo de cuatro personas, resolviendo algunos puntos de proyectos específicos y de soporte. Y, por otro lado, yo estoy participando en EE.UU. en el grupo de PSG (professional services group) para implementaciones concretas”.
Según el ejecutivo, estas experiencias sobre el funcionamiento del mercado norteamericano son vitales para tener a futuro más facilidades para trabajar con ellos desde Chile. “Por estos días vamos a un ‘go live’, que consiste en dejar andando un proyecto. Esto es muy importante para nosotros, pues nos da experiencia para en el futuro hacer lo mismo como AISL, una vez que HighJump nos entregue proyectos para la instalación de WMS en EE.UU.”
Un elemento interesante es el modelo de negocio planteado por HighJump, ya que aunque esta empresa también realiza instalaciones con personal propio, su plana directiva se ha abierto a compartir negocios, ya que de esta forma les queda tiempo para otras cosas, como el desarrollo de nuevos productos o líneas de trabajo. “HighJump tiene varios socios que ejecutan las instalaciones de sistemas WMS en EE.UU. Nosotros vamos a ser el primer socio externo en entrar al mercado norteamericano, una vez que terminemos esta etapa inicial de conocimiento”, explicó.
Finalmente, Nouzeilles reconoció que no es sencillo el trabajo para un extranjero en EE.UU., ya que el cliente norteamericano tiene bastante reticencia a ser atendido por un proveedor de otra nacionalidad, por razones de idioma, lejanía, diferencias culturales y, principalmente, por las aprensiones respecto de la calidad del servicio. “Afortunadamente hemos superado estos obstáculos y no hemos tenido fallas en nuestro trabajo. Ahora lo que nos interesa es crecer, lograr que el ritmo de crecimiento vaya con las expectativas del negocio, comenzar y terminar el primer proyecto como AISL, y, por último, esperamos poder llevar más de un proyecto a la vez”.
Como Armstrong, Jean Nouzeilles podrá recordar su primera incursión en EE.UU. diciendo “este fue un pequeño paso para mí, pero un gran paso para AISL”.



